¿Qué es una forma jurídica? Con la elección de la forma jurídica se establecen las condiciones marco para una empresa. Determina la situación personal, financiera, fiscal y jurídica que una empresa ocupa en la economía. Los empresarios deben decidirse, en el marco de la constitución o reestructuración de una empresa, por una forma societaria adecuada. Básicamente se distingue entre empresas individuales, sociedades de personas, sociedades de capital y cooperativas inscritas.
Las formas societarias se diferencian en cuanto al capital mínimo necesario para la constitución o transformación, el régimen de responsabilidad, la participación en los beneficios, la solvencia crediticia y las formalidades que surgen en el momento de la constitución. Entre las formas societarias más populares en Suiza para las pymes se encuentran las empresas individuales, las sociedades anónimas (SA) o las sociedades de responsabilidad limitada (Sàrl/GmbH). Pero ¿qué forma jurídica es la adecuada para usted? Obtenga una visión general en este artículo o descargue nuestro detallado whitepaper sobre el tema de las formas jurídicas.
Criterios de selección para la forma jurídica adecuada
No existe una única forma jurídica correcta, ya que no todas las formas jurídicas se adaptan a todas las empresas. Qué forma societaria es la adecuada para una empresa concreta puede decidirse en función de los siguientes criterios.
- Capital: el volumen de los costes de constitución, las necesidades de capital y el capital mínimo exigido difiere según la forma jurídica. Las necesidades de capital deben tenerse en cuenta con vistas al ejercicio en curso y a los 3 a 5 ejercicios siguientes y deberían considerarse en la decisión.
- Riesgo / responsabilidad: aquí se aplica lo siguiente: cuanto mayor sea el riesgo asociado a una empresa, más argumentos habrá a favor de una sociedad de responsabilidad limitada.
- Independencia: cada forma jurídica conlleva un grado diferente de independencia. El margen de actuación se ve influido por el hecho de trabajar con o sin socios, es decir, con meros aportantes de capital o con partes que participan activamente en la gestión.
- Impuestos: dependiendo del tipo de sociedad, los ingresos y el patrimonio empresariales del empresario y del propietario se gravan por separado o conjuntamente. Además, los beneficios más elevados suelen tributar relativamente menos en el caso de las sociedades de capital que en el de las sociedades de personas y las empresas individuales.
- Seguridad social: las normas relativas al seguro social y al seguro de desempleo difieren en función de la forma jurídica. Algunos seguros sociales pueden ser voluntarios, obligatorios o inexistentes. Los empresarios individuales, por ejemplo, no están asegurados contra el desempleo ni obligados a cotizar a una caja de pensiones.
¿Qué tipos de empresa existen?
Empresa individual
La empresa individual es una de las formas jurídicas más populares y es especialmente recomendable cuando una persona física desea ejercer por sí sola actividades comerciales. La carga burocrática en el momento de la constitución es manejable, al igual que los costes que ello conlleva. La forma societaria de empresa individual aporta un alto grado de libertad, pero al mismo tiempo también una gran responsabilidad financiera.
Sociedad simple
Una sociedad simple tiene sentido cuando dos o más personas desean combinar sus fuerzas y medios para alcanzar un objetivo común. La unión suele ser de duración limitada. La forma societaria sin personalidad jurídica se presenta externamente como una comunidad de intereses. Los socios responden de forma solidaria e ilimitada de las obligaciones de toda la sociedad. Solo existe un límite de responsabilidad cuando un socio actúa expresamente en su propio nombre. La constitución puede realizarse de forma no formal, si bien se recomienda la firma de un contrato por escrito.
Sociedad colectiva
Si dos o más personas físicas se unen para explotar una empresa dirigida según las reglas comerciales, esto se considera una sociedad colectiva. La sociedad colectiva no tiene personalidad jurídica (= no es una persona jurídica), no está sujeta al impuesto y suele depender en gran medida del titular. En cuanto a la constitución de una sociedad colectiva, se puede distinguir entre una forma mercantil y una no mercantil.
Sociedad de responsabilidad limitada (GmbH)
La GmbH es una sociedad mercantil con personalidad jurídica propia. Los costes de constitución de esta forma mixta entre sociedad anónima y sociedad colectiva se sitúan en torno a los 3 000 CHF y el capital inicial en 20 000 CHF. La constitución puede ser realizada por personas físicas o jurídicas. En la GmbH no surge responsabilidad personal por las deudas. La GmbH está sujeta a la doble imposición.
Cooperativa inscrita
La base jurídica de la cooperativa se encuentra en el Código de Obligaciones suizo. Establece que para la constitución son necesarios siete miembros (cooperativistas). La cooperativa no es ni una sociedad de personas ni una sociedad de capital, sino una asociación económica. La responsabilidad afecta únicamente al patrimonio de la cooperativa, pero no al de los miembros de la cooperativa. Los órganos de la cooperativa son la dirección, el consejo de administración y el consejo de vigilancia.
Sociedad anónima (AG)
Una sociedad anónima es una persona jurídica cuya responsabilidad por las obligaciones recae únicamente sobre el patrimonio social. Esta forma jurídica requiere un accionista y un consejo de administración (VR) (puede ser una sola persona) y adquiere personalidad jurídica con la inscripción en el Registro Mercantil (HR), incluso sin publicación. El capital social definido es como mínimo de 100 000 CHF, de los cuales deben desembolsarse 50 000 CHF. Se utiliza principalmente para empresas orientadas al beneficio. La tributación es similar a la de la GmbH.
Sociedad en comandita
Una KG está formada por varios socios, debiendo participar al menos un socio colectivo (complementario) y un socio comanditario. Los complementarios responden con la totalidad de su patrimonio personal y social, mientras que los comanditarios solo responden con sus aportaciones de capital. La constitución puede realizarse de forma no formal (sin acuerdo escrito), sin que existan requisitos relativos a un capital determinado (la suma comanditaria debe inscribirse en el HR).
Más información sobre las formas societarias más importantes en Suiza, sus ventajas e inconvenientes, así como lo que debe tener en cuenta al constituir una empresa, la encontrará aquí:
