¿Qué es un cascarón de GmbH?
Un cascarón de GmbH es una sociedad de responsabilidad limitada (GmbH) que ya no desarrolla ninguna actividad comercial, pero que sigue estando inscrita en el Registro Mercantil. Por regla general, no tiene empleados, ni un modelo de negocio activo ni contratos en vigor, pero sigue existiendo formalmente desde el punto de vista jurídico.
En el contexto empresarial se habla de un “cascarón” porque la sociedad solo existe como envoltura jurídica. Teóricamente, esta puede ser adquirida por terceros y reactivada.
Rasgos característicos de un cascarón de GmbH:
- La inscripción en el Registro Mercantil se mantiene
- Sin actividad operativa ni ingresos
- Posible cuenta bancaria o número UID existente
- Estructura jurídica (p. ej., estatutos, domicilio social) existente
- En parte cargas antiguas no visibles públicamente (p. ej., reclamaciones, obligaciones)
Un cascarón de GmbH se diferencia claramente de sociedades liquidadas o borradas, ya que sigue existiendo jurídicamente y, en principio, puede ser transmitido.
Motivos para comprar un cascarón de GmbH
La compra de un cascarón de GmbH puede ofrecer, a primera vista, ventajas para algunas empresas o fundadores. Especialmente cuando hay proyectos críticos en el tiempo o se quiere mantener al mínimo la carga administrativa, la adquisición de una sociedad ya existente parece una solución pragmática. En la práctica, desempeñan un papel especialmente tres consideraciones:
Ventaja de tiempo en el Registro Mercantil y cuenta bancaria
La constitución de una nueva GmbH en Suiza exige varios pasos individuales: apertura de una cuenta de depósito de capital, protocolización notarial, inscripción en el Registro Mercantil y activación de una cuenta comercial. Según el cantón, la elección del banco y la organización interna, esto puede llevar varias semanas.
En cambio, un cascarón de GmbH ya existente está inscrito de inmediato en el Registro Mercantil y, en el mejor de los casos, ya dispone de:
- un número de identificación de empresa (UID) válido,
- una cuenta bancaria abierta,
- un número AVS activo,
- así como conexiones de seguros ya existentes (p. ej., LAA o LPP).
Para las empresas que deben ser capaces de actuar con rapidez –por ejemplo, para participar en una licitación o al inicio de un proyecto con plazos ajustados–, esta ganancia de tiempo puede parecer atractiva.
Estructuras existentes como señal de confianza
Algunos compradores asocian con una inscripción más antigua en el Registro Mercantil un cierto grado de seriedad. Una sociedad que existe formalmente desde hace varios años puede dar una impresión de mayor estabilidad ante socios comerciales, arrendadores o bancos, con independencia de su actividad real.
Expectativas típicas asociadas con la antigüedad de la empresa:
- Entradas de solvencia existentes (p. ej., con sociedades de leasing)
- “Madurez” frente a empresas de reciente creación
- Capacidad inmediata para operar con un historial formal
No obstante, esta percepción se basa en características externas y no debe confundirse con la solvencia o fiabilidad reales. La sustancia de una sociedad cascarón suele ser poco transparente; este aspecto se analiza con más detalle en una sección posterior.
Aportación de capital en el cascarón de GmbH: lo que los compradores deben saber
Un motivo de compra frecuentemente mencionado es la suposición de que uno puede ahorrarse la aportación de capital de CHF 20 000 necesaria para constituir una GmbH. En efecto, el capital social ya se aportó en el momento de la constitución de la sociedad cascarón; sin embargo, desde el exterior no es posible comprobar si dicho capital sigue estando disponible.
Consideraciones importantes:
- El capital social no tiene que volver a aportarse, salvo que la autoridad fiscal o el Registro Mercantil exijan una confirmación.
- Si el capital social se ha consumido o retirado, económicamente no hay diferencia con una nueva constitución.
- En caso de capital inexistente, la administración tributaria puede formular reclamaciones posteriores, por ejemplo, para garantizar la cobertura del capital.
- Por tanto, esta ventaja no está garantizada, sino que depende en gran medida del estado y de la contabilidad de la sociedad cascarón.
Cascarón de GmbH o nueva constitución: ¿qué es más sensato?
Si la compra de un cascarón de GmbH compensa frente a una nueva constitución depende en gran medida del caso concreto, en particular de la presión temporal, del uso previsto y de la situación jurídica de la sociedad objetivo. Mientras que la compra de un cascarón puede parecer a primera vista una solución que ahorra tiempo, la nueva constitución ofrece claras ventajas estructurales.
El siguiente resumen muestra las diferencias centrales:
| Criterio | Cascarón de GmbH | Nueva constitución |
| Tiempo hasta la capacidad operativa | por lo general inmediato o en pocos días | aprox. 2–4 semanas (incl. inscripción en RM) |
| Estructura de propiedad | a menudo poco clara, posibles contratos antiguos | claramente definida desde el primer día |
| Riesgos de responsabilidad | son posibles cargas antiguas | sin obligaciones anteriores |
| Pérdidas fiscales acumuladas | no aprovechables | compensación de pérdidas desde la constitución |
| Margen de maniobra en el diseño | limitado (estructura existente) | control total |
| Carga administrativa | procesos de transmisión más complejos | procedimiento estandarizado |
| Percepción externa | una inscripción más antigua puede parecer más seria | empresa nueva posiblemente menos establecida |
En la práctica, la nueva constitución suele resultar la opción más segura, especialmente para fundadoras y fundadores que necesitan claridad jurídica y seguridad de planificación a largo plazo. En cambio, la compra de un cascarón debe examinarse siempre de forma individual y con acompañamiento profesional.
Riesgos jurídicos en la compra de un cascarón de GmbH
La adquisición de un cascarón de GmbH no está en sí prohibida en Suiza, pero se mueve en un ámbito jurídicamente sensible. En varias sentencias, el Tribunal Federal ha establecido que el llamado comercio de cascarones puede vulnerar la obligación legal de borrar una sociedad inactiva. Además, existen incertidumbres en cuanto a la inscripción en el Registro Mercantil y al reconocimiento jurídico de la estructura asumida.
Valoración del Tribunal Federal y obligación de borrado
Si una GmbH deja de operar activamente durante un período prolongado, el Código de Obligaciones prevé, en principio, que debe liquidarse y borrarse del Registro Mercantil. La venta posterior de una sociedad de este tipo contraviene este principio.
El Tribunal Federal suizo considera en determinados casos el comercio de cascarones como un acto jurídico nulo, ya que supone una elusión de las disposiciones de constitución. Quien adquiere una GmbH que existe únicamente como envoltura jurídica corre, por tanto, el riesgo de que esta transacción no sea reconocida jurídicamente o de que deba revertirse.
Desde el 1 de enero de 2025, esta jurisprudencia también está anclada en el Código de Obligaciones: los artículos 684a y 787a CO dejan claro que los negocios de elusión relacionados con sociedades cascarón se consideran expresamente nulos. Con ello, la práctica anterior del Tribunal Federal se ha codificado legalmente y se ha endurecido aún más.
Inscripción en el Registro Mercantil en peligro en caso de cambios
En la práctica, esto significa: si, tras la compra de un cascarón de GmbH, se solicita un cambio en el Registro Mercantil –por ejemplo, en relación con la razón social, el domicilio o el objeto social–, la oficina de registro competente puede denegar la inscripción si existe sospecha de comercio de cascarones.
Las autoridades registrales reaccionan de forma especialmente sensible en los siguientes casos:
- Traslado del domicilio a otro cantón
- Cambio de objeto a un ámbito de actividad diferente
- Sustitución de todos los socios y miembros de la dirección
En tales casos, la autoridad registral puede exigir una confirmación de capital u otras pruebas adicionales, o bloquear por completo la inscripción.
Relaciones de propiedad poco claras y defectos de constitución
Otro factor de incertidumbre jurídica afecta a los documentos de constitución y a las relaciones de propiedad de la sociedad. En el caso de GmbH más antiguas, puede ocurrir que falten documentos, que estén incompletos o que ya no cumplan los requisitos legales actuales. Tampoco siempre está garantizada la documentación ininterrumpida de las transmisiones de participaciones.
Tales defectos pueden ocasionar, entre otros, los siguientes problemas:
- Retrasos en la inscripción en el Registro Mercantil
- Conflictos en la distribución interna de derechos
- falta de seguridad jurídica frente a terceros (p. ej., bancos, arrendadores)
Por tanto, un examen jurídico minucioso antes de la compra es indispensable. Solo así puede descartarse que defectos estructurales o formales den lugar a complicaciones posteriores.
Consecuencias fiscales de la compra de un cascarón
Además de los riesgos jurídicos, la compra de una sociedad cascarón de GmbH también conlleva consecuencias fiscales. Desde la perspectiva de las autoridades tributarias, la compra de un cascarón no constituye la continuación de una empresa existente, sino una nueva constitución económica. Esto tiene efectos directos sobre las pérdidas acumuladas, las aportaciones de capital y las posibles consecuencias fiscales.
Calificación fiscal como nueva constitución
Si se adquiere una GmbH sin actividad comercial existente y se continúa con un nuevo objeto, las autoridades fiscales califican esto, por regla general, como una llamada nueva constitución económica. En este caso, no se continúa con la empresa original, sino que se crea una nueva entidad sujeta a impuestos, con independencia de que la envoltura jurídica se mantenga.
Consecuencias de esta calificación:
- La sociedad pierde el estatus fiscal de su anterior actividad comercial.
- Se inicia una nueva obligación tributaria a partir del momento de la efectiva reanudación de la actividad.
- La administración tributaria puede exigir justificantes y pruebas de que existe una explotación ordinaria (p. ej., contrato de arrendamiento, cuenta comercial, personal).
Esta valoración se aplica de forma uniforme tanto a nivel cantonal como federal y está consolidada en la práctica administrativa.
Caducidad de las pérdidas acumuladas
Un error muy extendido consiste en suponer que, al comprar un cascarón de GmbH, se pueden aprovechar las pérdidas acumuladas existentes de la sociedad. En realidad, esto queda excluido en cuanto el cascarón se considera fiscalmente como una nueva constitución.
Concretamente, esto significa:
- Las pérdidas acumuladas de años anteriores no pueden asumirse ni compensarse fiscalmente.
- La sociedad adquirida empieza con un nuevo período de pérdidas fiscales.
- Aunque se hayan mantenido las contabilidades antiguas, las pérdidas anteriores dejan de ser relevantes para la autoridad fiscal.
De este modo, desaparece una posible ventaja financiera que algunos compradores esperan.
Riesgo de impuesto anticipado sobre aportaciones
Si se introduce nuevo capital en una sociedad cascarón adquirida sin que esto se refleje y declare correctamente en la contabilidad, la Administración Federal de Contribuciones (AFC) puede considerarlo como una ventaja pecuniaria. En tales casos, la aportación de capital encubierta puede estar sujeta a un impuesto anticipado del 35 %.
Riesgos típicos:
- Ausencia de declaración de nuevas aportaciones en caso de nueva constitución económica
- Contabilidad incorrecta tras la adquisición
- Origen poco claro del capital aportado
Una coordinación precisa con el fiduciario y una documentación exhaustiva son aquí indispensables para evitar desventajas fiscales posteriores.
Incertidumbres financieras en la compra
La compra de una sociedad cascarón de GmbH puede parecer, a primera vista, sencilla y económica, especialmente si la sociedad ya no presenta actividad comercial. Pero precisamente ahí radica el riesgo: lo que parece inactivo puede seguir teniendo efectos jurídicos y financieros en segundo plano. Sin un acceso completo a la contabilidad, es difícil detectar las cargas antiguas.
Deudas ocultas y obligaciones anteriores
A menudo se subestiman especialmente las obligaciones financieras de ejercicios anteriores. Incluso si la actividad operativa se ha interrumpido, pueden existir facturas pendientes, reclamaciones fiscales o atrasos en las cotizaciones a los seguros sociales. Estas posiciones no son visibles desde el exterior, ya que no figuran en el Registro Mercantil ni en registros públicos. En la práctica, tales obligaciones suelen salir a la luz solo después del cambio de propietario, pero recaen íntegramente sobre la nueva dirección.
Reclamaciones de antiguos socios
Otro riesgo deriva de los denominados créditos frente a socios. Se trata, por lo general, de préstamos internos que los socios concedieron en el pasado a la empresa. Estas reclamaciones siguen existiendo también después de la venta de la GmbH y pueden ser exigidas por el propietario original. Dichos apuntes internos no son de acceso público y no siempre se revelan en el proceso de compra, lo que hace más probables disputas posteriores.
Responsabilidad y plazos de prescripción
Además, las reclamaciones no prescriben a corto plazo. En Suiza rige, en principio, un plazo de prescripción de diez años, salvo que existan normas especiales. Esto significa que incluso mucho tiempo después de la adquisición aún pueden hacerse valer créditos de acreedores, aunque originalmente no fuesen conocidos. El nuevo propietario responde de tales obligaciones anteriores con todo el patrimonio de la sociedad, independientemente de si las reclamaciones estaban o no documentadas de forma comprensible.
Quien adquiere un cascarón de GmbH debe ser consciente de que la aparente facilidad de la transacción puede acarrear consecuencias financieras que solo se manifiestan más tarde. Sin un examen previo minucioso por parte de especialistas externos, este riesgo apenas puede evaluarse con fiabilidad.
Costes al comprar una sociedad cascarón de GmbH
La adquisición de un cascarón de GmbH suele parecer a primera vista más barata que una nueva constitución. Sin embargo, además del precio de compra, surgen otros costes, tanto únicos en el marco de la transacción como continuos para la adaptación y aseguramiento de la sociedad.
Un intervalo de costes realista puede ser el siguiente:
| Concepto de coste | Importe típico (CHF) |
| Precio de compra del cascarón de GmbH | 3 000 – 10 000 |
| Costes de notaría | 500 – 800 |
| Inscripción en el Registro Mercantil | 400 – 600 |
| Revisión jurídica o fiduciaria (due diligence) | 800 – 2 000 según esfuerzo |
| Contabilidad y revisión de la documentación antigua | 500 – 2 000 |
A esto se suman servicios opcionales, pero a menudo recomendados, como la adaptación de los estatutos, la redefinición del objeto social o el traslado del domicilio. Estas medidas no solo generan más tasas, sino que también requieren tiempo adicional y coordinación con autoridades y fiduciarios.
Es especialmente importante el examen profesional de la sociedad antes de la compra. Incluso una documentación incompleta o un apunte contable pasado por alto pueden provocar posteriormente costes derivados considerables, muy por encima del precio de compra original.
